Follow us on Social Media
Back

¿Cómo proteger a mi perro frente a la Leishmaniosis canina?

Existen diversos métodos para proteger a nuestro mejor amigo frente a la leishmaniosis canina, y todos ellos son complementarios entre sí, de tal manera que cuantos más utilicemos, más protegido estará nuestro perro.

Dentro de los métodos preventivos que se utilizan de forma externa podemos encontrar antiparasitarios en formato de collar o pipeta spot on. Utilizar uno u otro es una cuestión de gustos y comodidad, incluso podemos utilizar ambos a la vez si queremos una doble protección. El objetivo de ambos es repeler a los insectos flebotomos portadores del parásito, de tal manera que evitando la picadura, minimizamos el riesgo de transmisión de la Leishmania al perro. Aunque estos productos son muy efectivos, no existe el 100% de efectividad repelente, por lo que contamos con otro método por si acaso esta primera barrera externa no es suficiente.

Desde hace unos años podemos ayudarnos de un método de prevención que actúa desde dentro, la vacuna frente a la Leishmaniosis canina. En este caso no intentamos repeler al flebotomo, sino que se actúa directamente sobre el parásito Leishmania, una vez que ha entrado al organismo del animal.

La vacuna no evita la picadura ni la infección, pero sí frena el desarrollo de la enfermedad, es decir, puede fallar la barrera protectora externa y que el perro sea picado por un flebotomo que le transmita el parásito y estar infectado, pero gracias a la inmunidad que se desarrolla con la vacuna, se evita la enfermedad como tal.

Una consideración previa a la vacunación es la confirmación de que el animal está sano y no padece ya la enfermedad. Para ello, en la clínica veterinaria se realiza un test de sangre que nos confirma o desmiente la presencia del parásito, de tal manera que si el resultado es negativo se puede vacunar y si diera positivo habría que poner en marcha las pruebas necesarias para confirmar o descartar el diagnóstico.

Además de la utilización de todos estos métodos, otra manera de proteger a nuestro perro es evitar exponerle al flebotomo. España es un país endémico y es alta la prevalencia de la enfermedad, así que conviene saber un poco acerca del modo de vida del flebotomo transmisor para alejarnos de él.

Este insecto está activo sobre todo en los meses de más calor y desde el atardecer hasta el amanecer, así que evitar los paseos en esa franja horaria y no dejar que el perro duerma en la calle, así como el uso de mosquiteras en las ventanas, disminuirán la probabilidad de contacto entre insecto y perro.

Y tú, ¿qué métodos utilizas para proteger a tu mejor amigo?