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El parásito más frecuente en perros y gatos

¿Alguna vez has notado que tu perro o gato arrastra el trasero por el suelo, o está inquieto y se chupa esa zona? ¿Al mirar si algo le pasaba has visto en la zona perianal algo similar a granos de arroz con movimiento propio?

Esos “granos de arroz” son partes del cuerpo de un parásito llamado Dipylidium caninum, un cestodo que se localiza en el intestino delgado de perros y gatos, los cuales serán los hospedadores de este parásito, haciendo referencia el término hospedador a la especie animal que alberga, al menos, una etapa del ciclo biológico del parásito.

El parásito adulto no alcanza más de 50 cm, su cuerpo está aplanado y presenta unas ventosas y ganchos con los que se fija a las paredes intestinales. El cuerpo del parásito está dividido en segmentos denominados proglotis, y esos granos de arroz que vemos salir del ano de nuestros animales, son los proglotis que contienen los huevos para que el parásito siga expandiéndose por el medio ambiente.

Para que el ciclo de vida del parásito se complete, necesita de un hospedador intermediario, y aquí entran en juego las pulgas (normalmente las especies Ctenocephalides canis y Ctenocephalides felis) y los piojos masticadores (de la especie Trichodectes canis).

Cuando los proglotis anteriormente mencionados salen con las heces del perro o gato, son capaces de moverse y en el medio ambiente se desintegran liberando los huevos, que serán ingeridos por las larvas de pulga (las pulgas adultas no son capaces de ingerirlos) o los piojos. El parásito queda dentro de estos hospedadores intermediarios, y el ciclo se cierra cuando el perro o gato ingiere esas pulgas o piojos que contienen en su aparato digestivo el parásito. Una vez en el intestino del hospedador de nuevo, se fijará a la mucosa intestinal, crecerá, madurará, y eliminará proglotis al medio ambiente siguiendo con el ciclo.

Hay que destacar que los parásitos adultos no son patógenos para el animal, incluso podrían albergar cientos de ellos en el intestino sin producir sintomatología clínica. El problema derivado de estos parásitos es que cuando empiezan a salir por el ano, el animal se siente intranquilo y les produce picor en la zona perianal, de ahí que no sea raro verles arrastrar el trasero por el suelo.

¿Cuál es el tratamiento?

Como la existencia de este parásito está íntimamente relacionada a la presencia de pulgas y/o piojos, es muy importante la aplicación conjunta de un antiparasitario interno, además de uno externo (pipeta o collar) y un spray insecticida para las zonas donde suele estar nuestro animal: su cama, rascador, las zonas de la casa donde esté, etc.