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Los parásitos en el cachorro de perro

Los parásitos son uno de los problemas más frecuentes en los animales de compañía. ¿Sabías que más de un cuarto de la población canina española podría estar parasitada? Existen numerosos tipos de parásitos, y conviene conocer los más importantes por su relevancia en la salud de nuestros compañeros de vida y de las personas, ya que algunos pueden afectar al ser humano.

Las pulgas, las garrapatas y los ácaros de la sarna forman parte del grupo de los parásitos externos o ectoparásitos, mientras que los gusanos y los protozoos (como los coccidios y las giardias) son lo que se denominan parásitos internos o endoparásitos.

Pulgas: una lucha a dos bandas

Las pulgas saltan de un animal a otro para alimentarse de su sangre. Además de los consabidos picores pueden provocar alergias o ser portadoras de parásitos internos, por lo que su control es fundamental.
Dos son los aspectos que debes tener en cuenta para luchar contra las pulgas: el animal parasitado y el entorno.

“Las pulgas pueden provocar alergias o ser portadoras de parásitos internos.”

Sobre el cachorro se pueden utilizar diversos productos antiparasitarios como collares, sprays o pipetas, siempre siguiendo el consejo del veterinario, quien te recomendará el producto más adecuado para tu cachorro.

En cuanto al entorno, cualquier zona de la casa a la que acceda tu animal supone un área potencial de cría de pulgas. Sus huevos y larvas pueden encontrarse en alfombras, sillones, la cama del perro… Puedes utilizar la aspiradora para limpiar habitualmente esos lugares y tratar de eliminarlos.

Garrapatas

Las garrapatas se suelen anclar cerca de las orejas, alrededor de los ojos y en las axilas del perro, donde no pueden arrancárselas. Además de alimentarse de sangre pueden transmitir otras graves enfermedades como la babesiosis o la ehrlichiosis.

“Las garrapatas pueden transmitir otras graves enfermedades como la babesiosis o la ehrlichiosis.”

Extrema las precauciones cuando el cachorro esté con otros perros o pasee por el campo para evitar que entre en contacto con ellas. Son más habituales en los meses cálidos, aunque es muy aconsejable que protejas a tu animal durante todo el año mediante collares, sprays o pipetas eficaces frente a garrapatas.

Los collares de amitraz han demostrado su altísima eficacia en la eliminación y prevención de garrapatas. Además, impiden que la garrapata pique y tome sangre, evitando la trasmisión de enfermedades.

 

Ácaros de la sarna

Estos parásitos no los podrás ver a simple vista, pero son causantes de diferentes formas de sarna que sí son evidentes por las alteraciones de la piel que producen. Algunas sarnas causan mucho picor y pueden contagiarse a las personas, pero afortunadamente responden bien al tratamiento prescrito por el veterinario.

Gusanos redondos

Son los parásitos intestinales más frecuentes en cachorros. El contagio se produce habitualmente por el contacto con excrementos de perros parasitados, pero también puede ser la madre la que los transmita al cachorro si no ha sido convenientemente desparasitada.

A no ser que el animal albergue un elevado número de gusanos, no apreciarás ningún síntoma, de ahí la importancia de efectuar un buen programa de desparasitación preventiva, sobre todo del cachorro. Si la infestación es grave pueden observarse vómitos, diarreas (en ocasiones acompañadas de sangre), nerviosismo y pérdida de peso. Afortunadamente, los tratamientos prescritos por el veterinario son eficaces frente a estas enfermedades.

Gusanos planos: las tenias

La tenia más habitual en perros se transmite por las pulgas, y el animal se contagia cuando las ingiere al intentar rascarse con los dientes. En ocasiones la parasitación se detecta por la presencia de una especie de pequeñas estructuras con aspecto de pipas de calabaza en la zona anal, que son bolsas cargadas de huevos de la tenia.

Protozoos: coccidios y giardias

Estos parásitos microscópicos pueden causar graves diarreas a tu cachorro. Su presencia es frecuente en los animales recogidos de la calle, de perreras o procedentes de criadores poco responsables. Se transmiten a través de las heces, y el tratamiento sólo es necesario si se ha confirmado la enfermedad.

“Los coccidios y giardias son parásitos frecuentes en los animales rescatados de la calle.”

Muchos perros presentan diarrea debida a la infección por giardias, que se transmite por contacto con excrementos o aguas contaminadas por ellos. Las personas también pueden contagiarse de la misma forma. El síntoma más común es la diarrea persistente, que puede aparecer mezclada con sangre. Al igual que sucede con los coccidios, no hay que hacer desparasitaciones preventivas, sino sólo tratar a los animales enfermos.

Es muy importante tomarse en serio la protección frente a los parásitos, consulta a tu veterinario por las mejores herramientas para protegerles.